Un ECO CONSEJO. Los pequeños gestos diarios, son los que marcan la diferencia.
Tengo un constipado tremendo y la piel muy, muy sensible. Eso solía dar como resultado tener la nariz pelada varios meses al año. Hasta que recuperé, por consejo de mi madre, la costumbre de los pañuelos de tela. No son la panacea, pero mi piel tiene un “respiro”, no gasto en pañuelos de papel constantemente y no contaminamos tanto. Besines a tod@s.

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